viernes, 1 de julio de 2011

las 24 horas de Le Mans

Aupa montañeros!!!

He tardado mucho en sentarme a escribir este texto pero el no tener fotos y ni siquiera mapas para ilustrar mis palabras no me animaba mucho (a medida que las vaya consiguiendo iré ampliando la información). 

Y sin más preámbulos os paso a contar lo que me aconteció el primer fin de semana de junio de 2011. Sabéis que el amor es ciego, y que este argumento ha sido utilizado por muchos para justificar sus acciones, yo, no voy a ser menos. Porque esta razón es la única que me puede ayudar a explicarme qué COÑO hacía yo el 4 de junio a las 9:30 h. en el espacio cultural de Caja de Ávila de Barco de Ávila vestida como si me fuera a comer el mundo (mallas cortas, camiseta de monte, gorra a juego y una mochila en la que sólo llevaba 3 litros de Gatorade y no sé cuantos alimentos energéticos, incluidos los conguitos (que desde que me lo enseñaron la pareja Rodriguez-Vargas no hay monte que haga sin ellos). 

... señores, lo mejor es que no estaba sola. Conmigo se encontraban unas 200 personas. La primera impresión fue: SOCOOOORRRR, sólo veía gemelos y cuádriceps depilados, morenos, sin una gotita de grasa...



y ahí empezó todo: dorsales, mapas, instrucciones, recomendaciones, la gente con rotus, señalando caminos, yo que necesitaba ir al baño, ¡pues bien empezamos! serán los nervios. Maridín, a pesar de seguir teniendo pelos en las piernas ya parecía uno de ellos, con su camiseta, sus culottes, su mochila, su portamapas... no me hizo ni puto caso. Yo solita, solita,... bueno no del todo, allí también estaban mis tres compañeras de aventura, a una de ellas la había visto un par de veces y a las otras no las conocía ni por foto.

 ya sabéis,... que quién me mandaría a mí, que con lo agustito que se está en la cama, que si la abuela fuma. Pero una no se amilana y... ya que estoy aquí... yo como la que más. Me metí en el papel, (al menos en el que me dejaron).


Nos dieron un mapa por pareja, y ¡hala!, al río para dar la ¿salida neutralizada? pues ni que nos estuviéramos jugando el mundial de fútbol... subimos hasta la plaza para ver cómo los de la bici (Maridín entre ellos) llegaban como unos energúmenos a recoger el primer mapa, que los otros cuatro nos los habían dado ya. 


Yo expectante: ¡ Maridín, adiós! disfruta del día. Me quedo sola, con las otras tres, ante mí 12 horas para compartir, todo el mundo se pone a correr, nosotras más tranquilas, miran el mapa, deciden ir a por la baliza 53 ¿esa no es la última?, yo confío, ya conocéis mi orientación en el monte, a callar y a caminar. Nos cuesta encontrar la primera, el río se interpone entre nosotros y nuestra primera baliza, Paqui: "a lo mejor por la rivera podemos acceder", yo la miro ¿ésta no se da cuenta de que el machete no nos lo hemos traído? creo que se percata de nuestras caras y de que es imposible ir por ahí, media vuelta,  a buscar otro camino. Al final la encontramos, seguimos buscando más, descartando la nº 8 que en principio íbamos a hacer , vamos por la 3, luego la 4, la 6... y aquí nos atascamos, todo el mundo había hecho primero la 5 para luego buscar la 6, pero nosotras no ¿qué pasa? somos más chulas que nadie, y en medio de nuestra chulería seguimos una bajada de aguas de lluvia en vez de la senda, yo contenta porque me percato de que eso no tiene buena pinta y atrochamos, conseguimos llegar a la 5, ya con un poco de tiempo perdido ¿a quién le importa?. insinúan la posibilidad de hacer la 11 ¿y por dónde? no hay camino marcado y con estas distancias... al final se descarta y atacamos la 7. Caminos y más gente loca, ¿de dónde habrán salido tantos?



y de la 7 a la 17, nos encontramos a un chico pálido con los gemelos contracturados, hacemos de samaritanas, le damos gel, lo tumbamos y le aleccionamos sobre cómo se estiran, parece que está mejor, quiere continuar, al final optan por llamar a la organización para que les vengan a recoger. No sabemos más de ellos, seguimos nuestro camino, yo disfrutando de los paisajes de gredos, necesitamos ir al baño, me busco un rinconcito que aunque haya que desviarse un poco del camino una es muy recatada, las tres siguen, no importa ya las cogeré. Desciendo y prosigo, ellas también buscan baño, una en mitad del camino, que total tampoco es que vayamos muy sobradas de fuerzas, las otras dos a tres metros, menos mal que sólo las veo yo, aunque intuyo que tampoco les hubiera importado demasiado ser descubiertas.

Seguimos, a 300m. se dan cuentan de que en el baño se han dejado el mapa, no quieren volver, no importa. Me duele dejar allí papeles y sobre todo el plástico donde van metidos, me ofrezco voluntaria para volver a por ellos, no me gusta ir ensuciando nada y mucho menos Gredos. Los recojo y continuamos, castaños inmensos nos cubren, se agradecen que ya es mediodía.





 Llegamos al 18, bien!, media hora de parada obligatoria que tenemos que comer, nos dan ensalada de pasta y fruta, qué bien sienta, veo a Maridín que ya se ha hecho con sus compañeros de batalla nosécuántas balizas, parece que está contento... y concentrado, sigue sin hacerme caso.

ya son las tres de la tarde, Cómo pasa el tiempo, me gustaría ir más deprisa, ya habrá tiempo. Vamos a por el 48, no lo encontramos, así que ahora toca el 46, ese de casualidad, no es tan fácil orientarse. Ahora el ¿? y aunque nos han dicho que el 49 está muy complicado porque la senda se ha perdido no importa, nosotras a por todas, que también el Joserra ha puesto unas cintitas de Coca-Cola para que nos nos perdamos. Salimos del pueblo, es por aquí, sí tiene pinta, y ¿ahora cómo cruzamos? esto no es un camino, es un río, al final ¿y qué más da? pies empapados, ya se nos secarán, chof-chof durante más de 200m. Divertido cuando te resignas a la realidad. Buscamos un antiguo molino, allí es donde tenemos que girar para encontrar nuestro 49. Lo encontramos, de camino pasamos por otra baliza, esta sí está fácil, ahora llega lo difícil, al principio nos confundimos, nos encontramos con una pareja de Donosti, todos en amor y compañía buscamos la cinta, allí no hay nada, a luchar mis valientes! Alguna del grupo no las tenía todas consigo, eran las siete de la tarde, todavía teníamos horas de sol. Yo tranquila, de referencia las antenas que además era el punto 50. Seguimos buscando, ¡aquí hay un trozo de cinta! seguimos, ¡aquí otro!, y así con cuentagotas y mucha intuición conseguimos salir de aquel bosque y encontrar en una roca nuestro tan ansiado premio, En esta pico yo.

Ahora las antenas, por el cortafuegos, un poquito duro al principio, mis compañeras de viaje tardan más de lo que a mí me gustaría, todavía me encuentro con fuerzas. Espero, ya llegan y después a Cabezas Altas, más tarde a Cabezas Bajas, otro avituallamiento (punto 51) y 10 minutos de descanso, que creo que fueron más. No nos vinieron mal a nadie.



Yo casi lloro cuando entro en la casa rural que tenían acondicionada para el evento y veo platos y platos con torreznos, tortilla, empanada, toda clase de quesos y otros manjares, lo dicho, a punto de llorar.






El resto largo pero fácil,  encontramos la nº 52 y los últimos seis km. que nos separaban de El Barco a correr, despacito, pero venga chicas que ya llegamos. Baliza obligatoria en la plaza del pueblo y vuelta a la explanada del río para llegar a Meta.

Recorrido hecho, no nos hemos perdido,16 balizas, 30 Km, META conseguida, no puedo dar un paso más, satisfecha y muerta.

Gracias a mis compis de aventura (Pilar, Paqui y Maiki), no me importaría nada repetir.

http://orientagredos.blogspot.com/

P.D. Me río yo de la dureza de las 24 horas de Le Mans, estos no conocen lo que los montañeros/aventureros/locos-amantes-de-la-naturaleza españolitos (incluidos los de Donosti) somos capaces de hacer. AUPA CHICOS, NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA

No hay comentarios:

Publicar un comentario