22-23 Octubre de 2011
¿Cúanto tiempo se necesita para crear una tradición?
En esta familia basta con hacer algo y tener voluntad de repetirlo.
Aunque en este caso estamos hablando de la 3ª edición de la tradicional escapada de un fin de semana al año sin niños.
¿Qué haríais si os escaparais una vez al año un fin de semana?
2009 - Parador de Jarandilla, y salida en bici el Sábado.
2010 - Hotel rural en Alhama de Granada, subida a la Maroma y tarde en baños árabes. Domingo visita obligada a la Alhambra.
Parece que vamos perfilando el fin de semana, región interna, poco transitada, con salida al campo y sesión de relax.
Balneario Carlos V en Trillo.
Balneario: Lo que nos estamos gastando en los jubilados y encima que lo disfruten delante de tus propias narices.
Carlos V: Está de moda, pero yo no lo ví.
Trillo: ¡Qué espabilados los de las eléctricas! Sitio chulo, muy chulo, con sus cuestas, sus calles empedradas, sus encinares, sus caminos, y su río y todo. ¡Pedazo de río! ¡Ojala tuviéramos uno así en Toledo!
AGUS: El viernes paseamos por el pueblo, abandono a María para irme a correr por esos caminos de los que os hablaba antes, y sesión de chorros de agua, saunas y cena romántica. No os habéis fijado la calidad de las nuevas dentaduras postizas, no se mueve ninguna, y no será por falta de uso.
El Sábado visita al alto tajo:
MARIA:El Hundido de Armallones y el Pico Alar cerca de nuestra base de operaciones. A pesar de la distancia 18 Km. y del perfil, que en principio me echaba para atrás
... que no me refiero a mi queridín como una sorpresa de la naturaleza, (¿o sí? interpretadlo como queráis), me refiero a las sabinas, quejigos, piedras, hundidos,...
Fue un paseo de lo más agradable. La temperatura estupenda, no frio, no calor,
El resumen: Salida desde Ocentejo, y recorrido paralelo al río por el hundido de Armallón, un curso encajonado con sus paredes, sus piedras colgando, y sus buitres, paso por unas viejas salinas, desconocía que la salinidad del tajo permitiera aprovecharlo para extraer sal, y vuelta por encinares, algunos pinos y algún campo de cultivo. Paramos a comer en un alto Pico Alar que sirve como mirador sobre el río. Es cursi, pero ¡qué bonito!, qué tranquilo y reconfortante. Cervezón en el pueblo, miel para casa y tarde en la piscina y la sauna.
MARIA:El Hundido de Armallones y el Pico Alar cerca de nuestra base de operaciones. A pesar de la distancia 18 Km. y del perfil, que en principio me echaba para atrás
el paseo fue estupendo, así que no, rotundamente hoy no lloraré en este blog sobre mis desgracias¡Ah, las sorpresas de la naturaleza!
... que no me refiero a mi queridín como una sorpresa de la naturaleza, (¿o sí? interpretadlo como queráis), me refiero a las sabinas, quejigos, piedras, hundidos,...
Fue un paseo de lo más agradable. La temperatura estupenda, no frio, no calor,
El resumen: Salida desde Ocentejo, y recorrido paralelo al río por el hundido de Armallón, un curso encajonado con sus paredes, sus piedras colgando, y sus buitres, paso por unas viejas salinas, desconocía que la salinidad del tajo permitiera aprovecharlo para extraer sal, y vuelta por encinares, algunos pinos y algún campo de cultivo. Paramos a comer en un alto Pico Alar que sirve como mirador sobre el río. Es cursi, pero ¡qué bonito!, qué tranquilo y reconfortante. Cervezón en el pueblo, miel para casa y tarde en la piscina y la sauna.
La vuelta reservada para la nostalgia. Parada en Valdeconcha (el pueblo de mi padre), Pastrana y Chinchón.
Si algún día somos ricos, habrá uno de estos todas las semanas.




































