martes, 6 de diciembre de 2011

El Alto Tajo

22-23 Octubre de 2011

¿Cúanto tiempo se necesita para crear una tradición?
En esta familia basta con hacer algo y tener voluntad de repetirlo.
Aunque en este caso estamos hablando de la 3ª edición de la tradicional escapada de un fin de semana al año sin niños.

¿Qué haríais si os escaparais una vez al año un fin de semana?

2009 - Parador de Jarandilla, y salida en bici el Sábado.
2010 - Hotel rural en Alhama de Granada, subida a la Maroma y tarde en baños árabes. Domingo visita obligada a la Alhambra.

Parece que vamos perfilando el fin de semana, región interna, poco transitada, con salida al campo y sesión de relax.

Balneario Carlos V en Trillo.

Balneario: Lo que nos estamos gastando en los jubilados y encima que lo disfruten delante de tus propias narices.

Carlos V: Está de moda, pero yo no lo ví.

Trillo: ¡Qué espabilados los de las eléctricas! Sitio chulo, muy chulo, con sus cuestas, sus calles empedradas, sus encinares, sus caminos, y su río y todo. ¡Pedazo de río! ¡Ojala tuviéramos uno así en Toledo!

AGUS: El viernes paseamos por el pueblo, abandono a María para irme a correr por esos caminos de los que os hablaba antes, y sesión de chorros de agua, saunas y cena romántica. No os habéis fijado la calidad de las nuevas dentaduras postizas, no se mueve ninguna, y no será por falta de uso.

El Sábado visita al alto tajo:

MARIA:El Hundido de Armallones y el Pico Alar cerca de nuestra base de operaciones. A pesar de la distancia 18 Km. y del perfil, que en principio me echaba para atrás

Elevation Profile

el paseo fue estupendo, así que no, rotundamente hoy no lloraré en este blog sobre mis desgracias¡Ah, las sorpresas de la naturaleza!



... que no me refiero a mi queridín como una sorpresa de la naturaleza, (¿o sí? interpretadlo como queráis), me refiero a las sabinas, quejigos, piedras, hundidos,...






Fue un paseo de lo más agradable. La temperatura estupenda, no frio, no calor,


El resumen: Salida desde Ocentejo, y recorrido paralelo al río por el hundido de Armallón, un curso encajonado con sus paredes, sus piedras colgando, y sus buitres, paso por unas viejas salinas, desconocía que la salinidad del tajo permitiera aprovecharlo para extraer sal, y vuelta por encinares, algunos pinos y algún campo de cultivo. Paramos a comer en un alto Pico Alar que sirve como mirador sobre el río. Es cursi, pero ¡qué bonito!, qué tranquilo y reconfortante. Cervezón en el pueblo, miel para casa y tarde en la piscina y la sauna.

La vuelta reservada para la nostalgia. Parada en Valdeconcha (el pueblo de mi padre), Pastrana y Chinchón.

Si algún día somos ricos, habrá uno de estos todas las semanas.

martes, 22 de noviembre de 2011

A la segunda va la vencida

Esta semana la he pasado pensando en el sábado, en el monte, en el buen sabor de boca que me dejó La Pedriza y en las ganas que tenía de volver a la soledad de Gredos.

Y así llegó el sábado. Preparación de mochilas, compra del pan y ¡en marcha! Salimos bien, no problem, además, un par de zonas del camino que estaban peor, sorprendentemente están arregladas ¿quién coño pasa por aquí? No tiene pinta de ser una zona de mucho trasiego.




Huy, parece que hace viento, no, que yo he visto en la página de AEMET que iba a hacer 26° y los vientos iban a ser flojos. Pues esto de flojo no tiene nada.
Y a mí se me empiezan a caer los “palos del sombrajo” Ya no me apetece bajarme del coche, intento que mi chico se eche para atrás, que con lo a gusto que se está en la cama, que si aquí abajo hace este viento no me quiero imaginar lo que hará arriba,… Ninguna excusa es buena para el Agus y comienza a comerme la oreja, venga, si no hace tanto viento, comenzamos y ya iremos viendo.
Yo, con pocas ganas, y con la única esperanza de que si el viento no remite, mi querido se apiade de mí y decida darse la vuelta, me calzo las botas, me forro, con buf, chaqueta y gorro incluido y… caminito y manta. 
¿CAMINITO?  Según nuestro querido sherpa-gps (en este caso seguíamos una ruta hecha por Keducc) se comienza por una senda hasta el refugio. ¿SENDA?
Y a mí sólo se me venía a la mente la poesía de Antonio Machado:


Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;       


Caminante, no hay camino, 

se hace camino al andar.   

ETC, ETC   JE, JE



… y en medio del mar, inmenso mar verde que nos rodea, (que algo de Machado se me ha pegado) vemos un puente ¿un puente que une ninguna parte con ninguna parte? Ah, no, si por aquí hay camino, ¿camino?

Esto más me recuerda al circo y su parte: ¡EN LA CUERDA FLOJA! Hubo un rato en el que mis pies no pisaron tierra ni piedras, sólo ramas de piornos, y más ramas de piornos, lo que os digo, la cuerda floja del circo ya no tiene misterios para mí. 1 HORA PARA ANDAR 1 KM CON DESNIVEL CERO PATATERO. Más bonito,... llenos de resina de los piornos y con la moral por los suelos, por lo menos yo.

Seguimos andando y los piornos comienzan a quedarse atrás, ¡Bravo amigo Sancho vamos venciendo a los molinos!




Y luego vienen las piedras,



y más piedras, y muchas más.

Hasta aquí bien, JE,JE, haciendo mi máster particular en piedras, que siempre pienso: Tranquila María, así vas aprendiendo y entrenándote para otras situaciones. Pero, ¿quién me manda a mí buscar nosequé situaciones? 



 

... y por fin la recompensa....




Las vistas son espectaculares, 


 Ya he puesto otra X en mi agenda particular: EL CANCHO. ¡Hasta la próxima!



lunes, 3 de octubre de 2011

La pedriza

En medio de las dificultades para organizar una excursión multitudinaria, ¿cuál era la excusa esta vez?, ¿una boda?, ¿solo a mi me parecen demasidas bodas?.

Pues eso, que en medio de las dificultades llegó la hora de que descubriéramos la pedriza, con sus cantos rodados, sus míticas formaciones, sus variadas vías de escalada, y el estrés de llegar a tiempo para tener sitio en el parking.
¿Adivináis quién puso pegas para madrugar? ¿y quién se retrasó?

A las 6:45 en casa de Isa, se nos olvidan las mochilas y no tenemos llaves. Toledo está ahí al lado, y será por mochilas, primera parada. Plaza elíptica, encuentro con Alfredo (a partir de ahora "el guia/sherpa"), segunda parada. Directos, más o menos, a Manzanares, y al aparcamiento, tercera parada.

Son las 9:00 y se anuncian churros, y entre tanto "el sherpa" no deja de saludar a gente que se sorprende de su cambio de disciplina (se referirán a andar en lugar de escalar?) Yo también saludo a unos conocidos que ante el anuncio de nuestro plan no dejan de darme consejos como si estuvieran viendo a un muerto viviente. (llévate mucha agua, no te olvides la crema del sol, gorra, ni se te ocurra ir sin gorra, el teléfono de emergencias es... ) ¡Tampoco es para tanto!

Tomamos el camino "la autopista" muy descriptivo (nos cruzamos con un tipo que baja corriendo) "están locos estos tipos", y nos desviamos para contemplar el "Tolmo" (que algunas volverían a ver a la bajada).





Seguimos por el penar, (¿será una errata?) y "el sherpa" nos invita a hacer un fuera de pistas. ¡Maridín casi toco el culo a Isa!

Sólo lo diré una vez: "¿Cuándo paramos?"





Alcanzamos el collado después de n horas y una parada a reponer fuerzas, (el Señor es Misericordioso). Pasamos por detrás de las torres (otro tipo corriendo que nos adelanta) "están locos estos tipos" y nos hacemos las fotos de rigor en el "comedor de las torres".

Espectaculares formaciones.
 Nos adentramos en el desconocido y sugerente "laberinto".

El laberinto. A mí el nombre me sugería más un reto intelectual que físico. Craso error amigo mío, saber por dónde continuaba el camino no fue difícil (las flechitas amarillas estaban pero que muy bien pintadas), a pesar de la belleza del paisaje a algunas les comió la moral (léase uñas de los pies): p'arriba, p'abajo,  p'arriba, p'abajo, y asín to el rato.
 Al final salimos con tanta pena como gloria a base de REPTAR, (yo también sé decir reptar), escondernos en agujeros (otro tipo corriendo p'arriba) "están locos estos tipos" arrastrarnos, ser rechazada la ayuda de Maridín por parte de Isa, tú no, ¡que me ayude "El Sherpa"!



Salimos del laberinto y comenzamos a bajar hasta el collado de la Dehesilla, yo solo pensaba: menos mal que ésto lo estamos bajando y no subiendo porque no sé si yo habría sido capaz. Aquí Isa estaba que no estaba, más pensando en sus pies que en disfrutar del camino y el resto dividido, Maridín y yo enriscándonos de vez en cuando y El Sherpa siendo un caballero con la Isa. 

Es verdad, solo había gente en el parking, un grupo en las torres, algunos colgados de las paredes, y no menos de 200 chillonas personas en el lugar elegido para comer, (a punto de matar a Alfredo, que digo yo que hemos estado un montón de rato solos y ahora nos hace parar ¿aquí?, ¿en medio de la plaza del pueblo en plenas fiestas?) menos mal que unas pizpiretas jovenes nos distrajeron el almuerzo ¡a las 5 de la tarde!

 Y aquí comienza la separación. Mi chico y el otro chico pensando: con estas dos no llegamos al Yelmo, con las ganas que tenemos. (En azul Agus-Alfredo, en rojo -por la ira- yo):

Temiendo que el divorcio fuera inevitable, no propuse separarnos en este punto. ¡Gracias "el sherpa"! ¡él no teme la separación! - ¿Vamos nosotrOs para el Yelmo?


LO MATO, LO MATO, -"es muy tarde", "a mi no me dejas sola otra vez".


- Te dejo el GPS, no tenéis pérdida


-La última vez que me dejaste sola acabé viendo un helicóptero de la Guardia Civil surcando los cielos.


- Mira, tienes que ir por aquí, si dentro de poquito os vais a encontrar con El Tolmo.


Veo que no sirven de nada mis excusas y mis miedos a perderme así que contraataco con otros instrumentos: - se os va hacer de noche, vale, sé que es débil, pero no me queda otra.

Resultado:



Contrarreloj hacia el Yelmo, incluyendo la chimenea, y viendo que nos estaban balizando la bajada, ¡coño! pues bajamos corriendo. 








Bajamos por el caminito, La Isa y yo, tranquilas, al principio con el GPS todo el rato en mi mano, que nos las tenía yo todas conmigo, es verdad, no hay pérdida. Llegamos, yo con la congoja de tener que esperar a estos, váyase usted a saber dónde se encuentran, vamos al coche a cambiarnos, que hemos sido muy previsoras y le hemos quitado las llaves al dueño. ¿Nos tomamos algo, que éstos tardarán? ¿tardarán? ¿no son los que por allí asoman?


Abajo dos minutos antes que las chicas, pero ellas se merecen lo mejor y paramos a lavarnos en el río.


Un par de cervezas en la terraza del chiringuito.
Despedida en plaza elíptica y vuelta a la Puebla.

Resultado. 20 km con la mayor parte de la integral de la pedriza hecha (para los chicos, incluyendo la subida al Yelmo). Agujetas a tutiplen, uñas despistadas, y la satisfación primitiva de una expléndida jornada de montaña en la mejor compañía.

viernes, 30 de septiembre de 2011

La canción del Verano

Vale, que sé que hace tiempo que no actualizo el blog, pero os aseguro que no ha sido la falta de aventuras la que me ha impedido hacerlo.
El resumen del verano viene a ser:

Hala, chicos que nos vamos pa Durango, que "el papa" se ha enterao de que que por allí hay una carrera de montaña justo el día que comienzan las vacaciones y se le ha ocurrido hacerla (que digo yo que porqué no se le ocurriran otras cositas como regalarme unos días en un spa...) (foto del perfil) 

Tradicional subida al Anboto, (parte del recorrido de las tres grandes Hiru Handiak bianual, y mientras "el papa" sólo pensaba cómo sería el próximo año cuando intente hacer esta carrera, yo tenía suficiente con no matarme bajando una cuestecita llena de piedras).


Una semana en pirineos con los niños en una casa rural, y vamos todos p'al monte.










La primera fue al Ibon de Estanés, ... la ida fue estupenda pero ya sabéis cómo es mi acompañante habitual,... que si volver por el mismo camino no tiene gracia, que si mejor no intentamos otro que ha visto que parece bonito,... y yo con la confianza que siempre demuestro... allá vamos.


Resultado: camino estrecho, pendiente pronunciada, yo... muerta de miedo, ¡que iba con los niños...!















... manantial del riguelo, ésta he de decir en defensa de maridín que fue facilita y corta, que después de la anterior no se atrevió a proponernos nada más complicado.














Canal Roya  (si os fijais bien, Nico no lleva bañador, ni Laura, ni Leire, ni ... ¿yo?... pillines, no me busquéis en la foto, que he seleccionado uno en la que no salgo, je, je),

Espeleología en las cuevas de las Güixas (lease Güisas), con lluvia de murciélagos

                                     lagos de Astún con subida al MalaCara. 
Y, vuelta al Pais Vasco. Despidiéndonos de los Pirineos, con pena, con la mirada puesta en la Collarada, el el pico de Aspe,... que qué bonitos son los tíos jodíos.

Después, excursión por la costa ¿cómo se llaman estas formaciones geológicas? y con cuidado. Hace tiempo maridín sufrió un percance en este explendido paraje. El acceso sólo es posible con marea baja, alguién confundió las horas ¡maldito UTM! y tuvieron que salir por el camino de enmedio. Cuentan que trepar por estas paredes es menos divertido de lo que parece.




A la vuelta, un alto en el camino en Gredos y mientras otros se han precipitado al vacio por la peña montañesa, nosotros navegamos entre piornos subiendo a la portilla de sta. Lucia desde Navalonguilla (foto). Que qué bonitos son los piornos cuando los ves de lejos, ¡ay amigo!, cuando te acercas... 

... y por lo que veo la agenda de este otoño viene cargada de eventos, quien no tiene una comida tiene una boda, el que no, se inventa una despedida de soltero con 7 años de retraso (Jorge???). Y la excursión a Rascafría sigue en la nevera.

¿Quién da más?.

viernes, 8 de julio de 2011

Un largo camino

¿Cómo reza el dicho? El sufrimiento compartido se divide y la felicidad compartida se multiplica.

A pesar de los reiterados desplantes de algún seguidor de este relato, desde hace un par de semanas estábamos buscando compañeros de excursión para hacer algo por la zona de Barco de Ávila.
Er Kike se nos rajó poniendo como excusa la boda de su hermano, (¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?)... pero ahí estaba mi amiguita Isa con su amiguito Alfredo para acompañarnos. Así que decidimos, ya que tenían que hacer unos cuántos kms, no defraudarles y buscar una ruta para no olvidar. No sé si lo hemos conseguido, vaya de antemano que el sitio es precioso.

Comenzamos la mañana quedando a las 9:15h. pero allí sólo estaban dos: una, la fotógrafa y otro...


Nuestros dos acompañantes se retrasan- dije yo. No importa- contestó Maridín, yo disfrutando, porque aunque me gusta el monte, no me importa esperar un poquito,... y que ese momento de la salida, en el que ya no hay marcha atrás se retrase.



La espera noooooo se nos hizo aburrida ni nada de nada.














En fin, que ya vienen,...










Todo en el monte es importante y la salida también. Y, al igual que en la vida, hay diferentes tipos de personas y por lo tanto diferentes formas de afrontar este momento.

  1. Están los descerebrados: leáse, gente que sube con vaqueros en pleno invierno, o con zapatillas de esparto a la laguna, sin ninguna preparación, como mucho con una mochila en la que seguro que metes de todo menos lo importante (me veo reflejada cuando recuerdo mis primeros momentos en el monte, cuando yo era taaaan joven)
  2. Están los que "aquí estoy yo porque yo lo valgo", parece que se van a comer el mundo, mirando por encima del hombro al resto de los mortales (o sea a mí). No es necesario que vayan super bien equipados, ni que tengan un conocimiento exhaustivo del monte, pero ellos se lo creen y la confianza, como bien todos sabéis es crucial.
  3. Están los mortales, como yo, llegas al punto de partida, terminas de preparar la mochila habiendo estudiado bien la ruta a seguir (he de confesar que esta parte se la dejo a Maridín), y comienzas a caminar.                                                                                                                                          Yo pensaba que ahí se acababan todas las posibilidades pero después del sábado he añadido otra categoría más a mi clasificación:
  4. Los de monte-sibaritas, que si la cremita, que si las sorpresitas para comer, que lleva esta mochila tú que pesa menos... (y no miro a nadie)



... vale, vale, que yo también me doy cremita y las sorpresitas me gustan mucho, mucho.

Y comenzamos a caminar, subimos por el camino de la tubería hasta la laguna del duque. Luego Isa y yo revivimos momentos casi olvidados de nuestros tiempos mozos, y es que las fiestas de La Puebla (al menos el encierro) se habían trasladado allí, vale, es verdad que las vaquillas no eran tales sino terneros y que no se arrancaban, pero digamos en nuestra defensa que no había palos para subirse cuando se nos acercaban.

No se ven muchas vacas, pero de verdad que estaban. Y seguimos subiendo, bien al principio aunque yo sabía que había una zona en la que teníamos que escalar un poco. Las fotos que había visto al respecto no parecían muy amendratadoras hasta que la realidad se topó con nuestros sueños...

Y lo resolvimos así de fenomenal:

Isa ni se quejó ni ná, creo que no se veía muy capaz pero subió como una campeona. 


Desde aquí teníamos dos opciones:

Opción A: seguimos subiendo hasta La Ceja para después bajar por las lagunas del Trampal, el camino era un poco más largo pero no había ningún paso difícil.

Opción B: a esta altura buscar una senda para llegar a la Laguna Negra. Yo prefería no buscar sendas que no había encontrado nadie, que yo aventurera lo justito. Y así continuó nuestro camino, poco a poco. Seguimos por arroyo Malillo hasta que desapareció.



¿Dónde está Wally?

(Si volvemos a subir alguna vez por allí recordad que en esta última parte -justo antes de este punto- se asciende por la parte derecha -según se sube desde la laguna- que es una zona rocosa, no por la zona de hierba y arroyo que da como más confianza al principio pero sólo al principio, porque al final yo pensé que no lograba subirlo)

Hala , que ya casi estamos. Mientras, El Agus, dándome algún que otro disgustillo, me repetí a mí misma unas cuatro veces que no volvía a ir con él más al monte. Tiene un espíritu cabra que tira patrás. Como todos sabemos la cabra tira al monte y lo dicho: to pa'rriba. Y a poder ser sin esperar a sus amiguitos... y el walkie sin funcionar que yo le llamaba y él no me contestaba... vale que ya no estábamos en zona peligrosa y no había muchas posibilidades de locura, pero... yo no estaba tranquila, que un mal paso lo da cualquiera y ponte a buscarlo por esos montes de Dios. (Pero mi palabra vale poco porque volveré). 

Cuando llegamos arriba: nuestro merecido descanso, nuestra mirada atrás para ver desde dónde veníamos y lo que me hace llorar desde que voy con Alfredo al monte, nuestro merecido almuerzo. Todos repusimos fuerzas y moral, que con el paté se me saltaban las lágrimas. ¡Qué momento, Dios! 
Lo que vino a continuación fue un ratito de relax y un máster en piedras, que no sé qué tal equilibrio llevábamos Isa y yo (que a los otros dos no los cuento), pero salimos con el doctorado en piedras y cabriolas. 


Eso sí, las lagunas del Trampal siguen igual de bonitas como yo las recordaba, ¡lo que me gusta Gredos!

Tó pa'bajo y al coche, una parada para mojarse los pies, con opción a baño, y cervecita en Barco (bueno dos cervecitas, un poquito de oreja, unos judiones, unas croquetitas, un rollito de morcilla ...),  para rematar la jugada y con la sensación de haber vivido otro día inolvidable, de descubrir rincones que no sé si voy a volver a contemplar, pero que al menos este blog me ayudará a recordar, que eso tiene de bueno el tener fotos (aunque no sean buenas) y el escribir las sensaciones (aunque no se sepa muy bien cómo hacerlo). 

Nos vemos en la próxima.

martes, 5 de julio de 2011

Destrozá o derrengá?

No sé qué título le va mejor a este día (25 de junio), es una pena, pero al final los recuerdos se pierden y tu mente (¿será que mi amígdala del recuerdo no funciona bien?), en este caso la mía, olvida los malos ratos y sólo quiere recordar los buenos.
Pero hoy me niego a olvidar, porque en el título está cómo me sentí al finalizar este día. Comienzo a relatar los hechos.




 Pues eso, que Maridín y servidora se fueron a intentar descubrir terrenos inexplorados. A la laguna de los Caballeros ya habíamos ido, y no sé cómo me deje engañar para repetir.






La idea era buena:





Llegar a la laguna, (11 Km.), subir a la Covacha, rodear el Circo, bajar por portilla Honda subir al Cerrojillo, después Pico de la Nava y bajar por la cuerda hasta nuestro punto inicial



Yo, sin dolor, pensé, pues tampoco tiene tan mala pinta, y con lo en buena forma que estoy, (jeje), me meriendo esta rutita en menos tiempo que nuestros maestros. En fin, dicho y hecho, allí nos plantamos con nuestras ilusiones, etc, etc.





El camino muy lindo, se sube fácil con apenas desnivel, disfrutando primero de bosques y después de campas con piornos y más piornos, menos mal que no eran muy grandes.





Por fin la laguna y 3 horitas y media de camino ya en nuestras piernas, por lo menos en las mías, que Maridín parece que va por railes y no se cansa (¡será tio jodio!)

en fin, que ahí no quedó la cosa, que hala to tieso, y a subir y subir, el caso es que la otra vez  que estuvimos en esta laguna, Agus ya me planteó la posibilidad de subir a la Covacha pero yo pensé que mejor que no. ¿qué habré hecho yo para cambiar de idea esta vez?

Sigo subiendo,  y por fin creo haber encontrado la cima y una excusa para descansar. Falsa alarma, que allí no es. Oigo una voz que me dice: "María que ahí no es, ¿no ves que esta otra es más alta?"


Pues ahora que me fijo sí, pero... ¿y a quién le importa? si las cimas no tienen envidia las unas de las otras, y les da igual ser más altas o más bajas...




Que menos mal que no me había dado tiempo a sentarme, media vuelta y a por la segunda cima que tampoco.




¡Que quiero llegar ya! o ¿es que no se me nota en la cara?





que sí que esta vez es la buena, que lo dice el gps de Maridín.

Las fotos lo testifican











Después bajada por el otro lado para encarar el resto de la ruta que yo todavía pensaba ser capaz, inconsciente que es una.


Rodeamos el circo, dejando atrás la inmensa mole de "el Juraco" ¡que menos mal que no es el pico más alto de nosédonde que si no me veo intentado su subida, y no parece fácil.

Y así transcurrió un ratito, sorteando algún nevero que otro e intentando buscar alguna forma de atravesar estos riscos de manera fácil, que el track que llevábamos era con nieve, así que no nos servía de mucho.

Descendimos desde el Juraco a Portilla Honda desde arriba, y cuando veo por dónde debemos descender no me extraña que Keducc y compañía no se atrevieran a bajar por ahí con nieve

http://www.mendiak.net/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&t=32139


y desde allí, ya decidimos que esto es mucho arroz para tan poco pollo y dejamos El Cerrojillo y el Pico de la Nava para momentos mejores,

Así que sólo nos queda bajar a la laguna y vuelta de otras tantas horas.

... y tantas y tantas horas, no sé cuántas fueron, sí sé que se me hicieron eternas y creo que a Agus también porque de vez en cuando me insinuaba que íbamos demasiado lentos. Yo no podía más. Sólo pensaba en llegar y tirarme al suelo estilo Néctor. No pude hacerlo porque teníamos la visita de dos caballos dedicados a lamer los capós de los coches, al menos de uno.

Me habría gustado tener una foto de los caballos para poder ponerla en el blog, pero llegué tan destrozá-derrengá que ni ganas de sacar la cámara.