miércoles, 11 de mayo de 2011

Aizkorri


Aunque sólo sea por el nombre, este monte no está en Gredos.
El lunes Santo, para comenzar bien el camino del Viacrucis nos fuimos maridín y una servidora a Aranzazu, allí donde el pueblo vasco buscó y rebuscó sus orígenes (el euskera) hasta que dio con él (lo que no encontró se lo inventó como toda buena historia). Me gusta el sitio, tengo buenos recuerdos de él, siempre vuelvo con una anécdota:

En una ocasión subimos con Dioni, el cura que nos dió la bendición católica para que viviéramos como marido y mujer, era verano y con niebla, no he sudado más en mi vida

En otra, no recuerdo con quiénes íbamos pero tuve una charla con un franciscano acerca de las verdades de fé y lo cabezonas y poco receptivas que podemos llegar a ser las madres,...

Otra vez subimos hasta las campas de Urbía (mirar mapa) Isa, Agus y yo.



Cuando llegamos arriba un manto blanco cubría toda la campa... disfrutando como estábamos de las maravillas de la naturaleza unos desconocidos muy amables (Agus se había adelantado unos metros) nos ofrecieron a las dos unos plátanos,... je, je.

...y esta vez también traigo recuerdos, alguno que no se puede contar porque queda en el silencio del bosque y otros que son para compartir como ¡quién pueda que haga esta subida!




Es bonita, tranquila, no demasiado larga (16 km.) ni demasiado dura (1.100 m. de desnivel) y es muy agradecida. Se comienza atravesando un hayedo, y es que estos bosques me han parecido muy limpios, no tienen rastrojos, sólo árboles y un manto de hojas debajo. Y después de una subidita guapa se llega a las campas de Urbía, que el día que me enteré que hasta allí también se puede subir en coche,...




Después to pa'rriba... y al final, pues qué os voy a contar: vistas bonitas, viento fuerte y día muy agradable, que mientras el resto de España se ahogaba en lluvias allí brillaba el sol con fuerza.